Los terremotos no avisan. Pero la preparación sí puede marcar la diferencia entre una emergencia que se sobrevive con claridad y una que se enfrenta en el caos. Esta guía es para quienes quieren estar listos antes de que sea necesario.ar antes de firmar.

Hay eventos que transforman la manera en que una comunidad entiende la seguridad. Un terremoto de gran magnitud no solo sacude el suelo: sacude también las certezas, los planes y la confianza en que el entorno cotidiano es estable.
Lo que esos momentos dejan como enseñanza más valiosa no es el dolor, sino la urgencia de prepararse. Porque la preparación ante una emergencia sísmica no es una tarea para después del desastre: es una decisión que se toma antes, con calma, con información verificada y con la convicción de que actuar a tiempo salva vidas.
En Latamsec Security, la gestión del riesgo es parte de nuestra razón de ser. Y por eso hoy compartimos esta guía: no como un manual técnico, sino como un recurso humano y práctico para que usted, su familia y su organización estén preparados.
¿Por qué la preparación ante terremotos no puede esperar?
Los terremotos no pueden predecirse con exactitud. Pero sí es posible tomar medidas de prevención ante la posibilidad de que ocurra un sismo. Esa es la premisa central de todos los organismos especializados en gestión de emergencias, desde la Cruz Roja Internacional hasta la UNGRD.
Se producen muertes y lesiones cuando las personas se caen cuando intentan caminar o correr durante la sacudida, o cuando reciben un golpe de escombros que caen. La mayoría de esas situaciones son prevenibles con información y entrenamiento previo.
Antes del terremoto: la preparación que salva vidas
La fase previa a un evento sísmico es la más importante y la más subestimada. Es el momento en que se construye la capacidad de respuesta que se activará en los segundos críticos.
Conozca su entorno y evalúe los riesgos
Observe su entorno antes del sismo para determinar qué fallas se pueden presentar. Identifique en su hogar, oficina o instalación: cuáles son las zonas más seguras (paredes estructurales, lejos de ventanas y objetos colgantes), cuáles son los accesos y rutas de evacuación, y dónde están ubicadas las llaves de gas, agua y los interruptores de energía eléctrica.
Los objetos pesados deben situarse preferentemente en las zonas bajas de las estanterías y los muebles de gran tamaño deben estar correctamente fijados a paredes o techos. Cuadros, espejos, lámparas y elementos decorativos también deben asegurarse para evitar que se conviertan en proyectiles durante una sacudida.
Arme su kit de emergencia
La UNGRD recomienda contar con un kit de emergencia como uno de los elementos clave de preparación. Este kit debe estar en un lugar conocido por todos los integrantes del hogar o la organización, y debe incluir:
- Botiquín de primeros auxilios completo.
- Agua potable (mínimo tres litros por persona para 72 horas).
- Alimentos no perecederos (enlatados, barras energéticas, galletas).
- Linterna y pilas de repuesto.
- Radio AM/FM a pilas para recibir información oficial.
- Silbato para señalizar ubicación en caso de quedar atrapado.
- Copia digital y física de documentos esenciales (cédula, escrituras, seguros, contactos de emergencia).
- Medicamentos de uso regular del grupo familiar.
- Mantas, impermeables y ropa de abrigo.
Defina un plan de emergencia
Es conveniente establecer previamente un plan familiar de emergencia, incluyendo un punto de encuentro para reunirse si fuese necesario abandonar la vivienda. Ese punto debe ser un lugar abierto, alejado de edificaciones y conocido por todos.
En el entorno empresarial, el plan de evacuación debe estar documentado, señalizado y practicado con simulacros periódicos. La preparación ante este tipo de emergencias implica mantener protocolos actualizados, conocer las rutas de evacuación y contar con mecanismos claros de respuesta.
Aprenda también técnicas básicas de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar. Ese conocimiento puede salvar una vida en los minutos que transcurren antes de que lleguen los organismos de socorro.
Durante el terremoto: tres segundos que lo cambian todo
Cuando el suelo empieza a moverse, el tiempo para pensar se reduce a segundos. Por eso la preparación previa es tan determinante: las acciones correctas deben ser casi instintivas.
En la mayoría de las situaciones, si siente un temblor, inmediatamente agáchese con sus rodillas y manos en el piso. Esta posición lo protege de ser derribado y reduce las posibilidades de ser golpeado por objetos que puedan salir volando.
Cúbrase la cabeza y el cuello con un brazo. Si hay una mesa o escritorio resistente cerca, gatee debajo de ella. Si no hay refugio cerca, gatee hacia una pared que no dé al exterior.
Lo que no debe hacer durante un sismo
No corra hacia las salidas mientras dure el movimiento. El riesgo de caer o ser golpeado por escombros es mayor en movimiento. No use los ascensores bajo ninguna circunstancia. No salga a balcones ni se acerque a ventanas: el vidrio y los elementos externos son los primeros en fallar. No se refugie bajo el marco de una puerta: el dintel de las puertas no es una estructura más sólida que otras partes de la edificación. Esta es una creencia popular que puede costarle la vida. No encienda velas, fósforos ni generadores durante la sacudida: puede haber fugas de gas.
Si está en un espacio público o en un vehículo
Si se encuentra en un espacio con aglomeración de personas, centros comerciales, auditorios, iglesias, permanezca en el lugar, aléjese de estanterías y vitrinas, y protéjase debajo de un mueble sólido. No genere pánico ni corra hacia las salidas masivamente.
Si está conduciendo, reduzca la velocidad de forma gradual, deténgase en un lugar alejado de puentes, postes eléctricos y edificaciones, y permanezca dentro del vehículo hasta que cese el movimiento.
Después del terremoto: las horas más críticas
El cese del movimiento sísmico no marca el fin de la emergencia. Daños estructurales que pueden pasar inadvertidos, caída de elementos, afectaciones en servicios esenciales y posibles réplicas hacen que las horas posteriores sean un periodo clave para revisar el entorno y adoptar medidas de prevención.
Verifique el estado estructural antes de actuar
Si la edificación presenta daños importantes o existe riesgo para sus ocupantes, evacúe y, si es seguro hacerlo, cierre los registros de gas y electricidad.No ingrese a estructuras con daños visibles sin autorización de los organismos de emergencia. No toque ni pise cables eléctricos sueltos o caídos. Repórtelos de inmediato a las autoridades.
Esté preparado para las réplicas
Las réplicas pueden presentarse incluso días o semanas después del movimiento principal. Mantenga activado su plan de emergencia y evite regresar a estructuras que no hayan sido inspeccionadas.
Comuníquese con responsabilidad
Utilice el teléfono únicamente cuando sea necesario, especialmente para solicitar o prestar ayuda, con el fin de evitar la congestión de las redes de comunicación.
Manténgase informado exclusivamente a través de canales oficiales: la UNGRD, los organismos de socorro locales y los medios de comunicación verificados. Evite compartir rumores o información no verificada. En una emergencia, la desinformación puede ser tan peligrosa como el sismo mismo.
Reporte y ayude con responsabilidad
Informe a las autoridades sobre edificaciones que representen un riesgo y sobre personas que puedan necesitar ayuda. Si tiene formación en primeros auxilios, ofrézcase como voluntario a través de los organismos oficiales. La ayuda desorganizada puede obstaculizar las labores de rescate profesional.
Si puede ayudar, hágalo ahora
Las emergencias sísmicas de gran magnitud dejan comunidades enteras que necesitan apoyo durante semanas y meses. Si usted está en condiciones de contribuir, hágalo a través de los canales oficiales verificados: la Cruz Roja, los bancos de alimentos autorizados y las plataformas de donación respaldadas por las autoridades locales.
Donar sangre, alimentos no perecederos, artículos de higiene y elementos de primera necesidad a través de puntos de acopio oficiales es una de las formas más concretas de solidaridad.
Comparta esta guía. La información verificada también es una forma de ayudar. Su bienestar es nuestro compromiso.





